jueves, 8 de noviembre de 2018

PRUEBA 9 DE NOVIEMBRE

Ejercicio nº 1.-
Observa el mapa con atención y resuelve las cuestiones planteadas.


a) Completa la leyenda del mapa, indicando las distintas fases de expansión del imperio musulmán.
b) ¿Cuál fue la fase de mayor expansión? ¿Qué territorios se conquistaron?
c) ¿En qué período se trasladó la capital a Bagdad? ¿Qué acontecimientos marcan esa etapa?


Ejercicio nº 2.-

Define los siguientes términos o conceptos:

a) Tariq:
b) Batalla de Poitiers:

c)Muladíes

d)Mozárabes



Ejercicio nº 3.-

Observa los mapas con atención y señala a qué época de la conquista de la Península se refiere cada uno de ellos.


Ejercicio nº 4.-
Lee el texto con atención y resuelve las cuestiones planteadas:

«… hemos decidido que se nos llame con el título de Príncipe de los Creyentes, y que en las cartas, tanto las que expidamos como las que recibamos, se nos dé dicho título, puesto que todo el que lo usa, fuera de nosotros, se lo apropia indebidamente, es un intruso en él, y se arroga una denominación que no merece».

Fragmento de la carta enviada por Abderramán III
a los gobernadores de las provincias autoproclamándose califa.

a) Resume el texto.
b) ¿Con qué período histórico relacionas esta carta?
c) ¿Quién fue Abderramán III?
d) Señala qué ocurrió durante su gobierno.



Ejercicio nº 5.-

Explica el período del emirato independiente.

Ejercicio nº 1.-Completa el texto siguiente:

En el año ______, una reducida tropa de árabes y de ____________________ cruzó el estrecho de Gibraltar al mando de ___________, lugarteniente de ____________, el gobernador musulmán del norte de África. Su intención era realizar un saqueo. Pero la fácil derrota del rey visigodo _____________________ en la batalla de _________________________ (711) les animó a proseguir su avance. La ocupación de la Península fue rápida y sin apenas resistencia. Las causas fueron la superioridad militar musulmana; los conflictos internos de los _________________; y el apoyo prestado a los invasores por grupos descontentos, como los judíos o los nobles visigodos, que se rindieron a cambio de mantener sus propiedades.


Ejercicio nº 6.-

Completa el texto siguiente:

El gobierno de al-Ándalus estuvo en manos de ___________ y de ____________ que concentraban todo el poder político, dirigían la administración, la política exterior y el ejército, y administraban justicia. Los _______________ ejercieron también el poder religioso.
Ambos se ayudaron de funcionarios, entre los que destacaron el _______________, o primer ministro, que controlaba la administración y las finanzas, y los ________________, que aconsejaban al emir o al califa en un consejo denominado ________________.


Ejercicio nº 7.-

Señala si las siguientes afirmaciones son verdaderas o falsas, corrige las falsas.

a) En la sociedad de al-Ándalus convivieron distintos grupos étnicos, religiones (islámica, cristiana y bizantina) y niveles económicos y de poder.
b) La enseñanza superior se realizaba en las madrasas o universidades, cuyo acceso estuvo restringido.
c) Las enseñanzas básicas se recibían en las escuelas coránicas, donde solo los niños aprendían a leer y escribir, a recitar el Corán, y algunas nociones de matemáticas y de gramática.
d) Las fiestas principales eran las que celebraban el inicio del ayuno del ramadán; y la fiesta del cordero al final de la peregrinación.



8)Explica cómo estaba organizada la sociedad en al-Ándalus.

9.-Partes de la mezquita
10,-

11.-tipo de decoración


12.-tipo de arco

jueves, 25 de octubre de 2018

AL-ÁNDALUS


2. Al Andalus y sus principales etapas.
Al Ándalus:
- La conquista musulmana de la península;
- Evolución política de Al Ándalus;
- Revitalización económica y urbana;
- Estructura social;
- Religión, cultura y arte
Resultado de imagen de eje cronológico de al-ándalus
Se conoce como al-Ándalus al territorio de la península ibérica y de la Septimania bajo poder musulmán durante la Edad Media, entre los años 711 y 1492.  Al parecer el término se refiere más a la forma árabe de designar a la Atlántida. que a los Vándalos.
Tras la conquista musulmana de la península ibérica, al-Ándalus se integró inicialmente en la provincia norteafricana del Califato Omeya.  Con el avance de la Reconquista iniciada por los cristianos de las montañas del norte peninsular, el nombre de al-Ándalus se fue adecuando al menguante territorio bajo dominación musulmana, cuyas fronteras fueron progresivamente empujadas hacia el sur, hasta la toma de Granada por los Reyes Católicos en 1492, que puso fin al poder islámico en la península ibérica, aunque la mayor parte de la población musulmana quedó en la península, unos convirtiéndose al catolicismo y otros, con creencias más arraigadas, marcharon a las cumbres de Sierra Nevada.
Las causas de la invasión musulmana y de su rápida ocupación de la Península.
La debilidad del Estado visigodo, puede explicar la derrota de Guadalete (julio de 711) y la posterior conquista .Tras Guadalete Tariq tomó Écija y Sevilla. Al año siguiente, el propio Musa llegaba a España con unos dieciocho mil hombres, esta vez árabes en su mayoría, y rendía Sevilla, Mérida y Zaragoza, para marchar a continuación hacia el oeste, donde Tarik se había apropiado ya de León y Astorga. En torno al 715, casi toda la península, con excepción de Galicia y Asturias, por las que los invasores mostraron escaso interés, estaba en manos musulmanas.
FACTORES QUE FACILITARON LA CONQUISTA:
a) Crisis demográfica intensa: la grave crisis demográfica del reino, que en los últimos veinticinco años había perdido más de un tercio de su población. Esto fue debido a las epidemias de peste y los años de sequía y hambre de finales del siglo VII,
b) División de la aristocracia militar, debilidad del poder real:En un reino con un poder muy centralizado y basado en un estado con servidores muy dependientes del rey (Gardingos), con ejércitos privados,  el empobrecimiento de la hacienda real (especialmente durante el reinado de Witiza) y la pérdida de poder del rey frente a los nobles fueron elementos que facilitaron la acción de los conquistadores, existía una fractura política importante entre dos grandes clanes político-familiares godos en su lucha por el trono,el clan gentilicio de Wamba-Égica, al que perteneció o al que estaba vinculado Witiza, y de otra el clan de Chindasvinto-Recesvinto, al que pertenecía Rodrigo. Esta situación dividió al estamento aristocrático-militar en dos facciones cada vez más irreconciliables.
c)Las calzadas y los bandidos: La densa red de calzadas romanas, que aún existían y facilitaban los desplazamientos de su ejército…. (WIKIPEDIA) , la inseguridad causada por bandas de esclavos fugitivos.
d)El apoyo judío a los invasores: Los conquistadores musulmanes también contaron con el apoyo de parte de la población judía, muy numerosa en la Bética, en la Galia Narbonense y en toda la cuenca mediterránea. Estaba presente principalmente en los centros urbanos en su mayoría conversos forzados pero fingidos, eran reiteradamente hostigados por la legislación visigoda.  La huella bizantina.El reino visigodo tan solo cubría el territorio peninsular y la Septimania en el sur de Francia. Baleares estaba bajo soberanía bizantina y quedó excluida del proceso musulmán de conquista. Pudo haber una especie de pacto.
VISIONES CRÍTICAS A LAS IDEAS TRADICIONALES DE LA CONQUISTA no existen indicios de que en 711 el reino de Toledo fuese débil o decadente, es posible que nadie en el reino visigodo se esperase una conquista de envergadura. Rodrigo no debió reclutar grandes contingentes en la idea de que se trataba de una amenaza limitada,La propia muerte del rey habría sido un factor decisivo, La pérdida del tesoro visigodo en Toledo, indice sobre la propia identidad de la gens goda .El abandono de la Iglesia queda expresado a través de la marcha a Roma en 712 de Sinderedo, metropolitano de Toledo. Esta acción fue denunciada por el anónimo autor de la Continuatio hispana como un acto indigno, propio, no de un pastor, sino de un mercenario. El abandono de la Iglesia provocó que la cohesión y la gobernabilidad no fueran posibles.
LA ACCIÓN DE LOS CONQUISTADORES. Dos tipos de conquistas, las efectuadas por la fuerza o mediante capitulación.
Por la fuerza la población podía, así, ser esclavizada o ejecutada, mientras que sus propiedades se repartían como botín entre los vencedores. Cuando había pactos de capitulación, implicaba, el reconocimiento de garantías legales para los conquistados y sus propiedades, que debían ser respetados por los conquistadores. La población autóctona podía permanecer libre en sus lugares de residencia, poseyendo sus bienes y practicando sus creencias religiosas, a cambio del pago de un impuesto de capitación, llamado yizya.
La violencia de la ocupación fue una táctica. La simulación de antropofagia, que fue utilizado como forma de infundir temor sobre la población autóctona. En efecto, Tariq habría ordenado despedazar y cocer los cuerpos de algunos prisioneros, haciendo creer al enemigo que comían carne humana. Luego liberó a otros para que lo contasen, tratando, de esa forma, de asustar al resto de la población.
1.3. Describe la evolución política de Al Ándalus.
Tuvo las siguientes fases:
a-LOS GOBERNADORES o los valíes 711-756
La península es dirigida desde Qórtuba. El Califato omeya era gobernado desde Damasco, el califa tenía todo el poder político y religioso. En los territorios de su imperio, funcionaban los emiratos (waliato, valiato), son una división territorial del estado musulmán comparable a una provincia a cuyo frente se encuentra un gobernador, el emir (wali, valí), que tiene poderes políticos pero no religiosos.
La existencia de pactos entre los conquistadores y las élites cristianas, así como las ocupaciones de tierra por las tropas árabe-bereberes exentas de pagar impuestos, hacen que la capitación sea reducida, pese a que se realizan tres censos para cobrar impuestos.
Los gobernadores realizan razzias por botín, más allá de los Pirineos, que van a permitir conquistar la Narbonense: Nimes y Carcasona, hasta la derrota en Poitiers (732) de Abd al-Rahman al-Gafiqi. También durante este período se produce la aparición de los primeros núcleos de resistencia en el norte peninsular: cornisa cantábrica (en el 718 ó 722 se produce la mítica batalla de Covadonga) y en la zona pirenaica.
Los conquistadores musulmanes no eran un grupo homogéneo y todos los que participaron en la conquista se establecieron en distintas zonas: árabes en el Guadalquivir, sirios en Granada, egipcios en el Levante y los bereberes, los más numerosos, en el norte y centro de la península. Los enfrentamientos entre sus diferentes líderes fueron continuos.
La guerra civil (740-741). los gobernadores andalusíes tuvieron desde el principio para imponer su autoridad, minada por una crónica inestabilidad social. A las revueltas periódicas protagonizadas por alguno de los grupos sometidos, se sumó el creciente descontento generado por el desigual reparto de las tierras conquistadas entre los dos principales grupos de invasores. Según la tradición, los musulmanes no se apropiaban de la totalidad de los campos. Cristianos y judíos, por ser Gentes del Libro, podían conservar los suyos a cambio tan solo de un tributo, el jaray.  Los creyentes vivían de esa contribución, y no de la explotación directa del agro. Sin embargo, cuando los propietarios de la tierra huían, el gobernador podía donarla a los musulmanes. Así, muchos de ellos se convirtieron en terratenientes, pero a escalas muy distintas. Los árabes, por ser los creyentes originales, se apropiaron de las tierras más fértiles, en los valles del Guadalquivir y del Ebro. Los bereberes, conversos más recientes, a pesar de su mayor número, fueron relegados a los territorios menos productivos, las frías extensiones de la Meseta y algunas áreas del noroeste peninsular. Muchos de ellos, decepcionados, regresaron a su África natal. Pero otros no se resignaron, sino que optaron por tomar las armas contra sus hermanos en la fe coránica.  
En el 741, tropas sirias llegaron de Oriente (yunds) para restablecer el orden, pero, una vez asegurado, decidieron quedarse pese a la resistencia de los musulmanes que habían llegado en el 711, los baladíes, el nuevo gobernador de 743 Abu l-jattar al-Kalbi, imitó el modelo sirio, asentó a cada yund en un territorio, recibiendo un tercio de los impuestos de los cristianos (amwall) a cambio de una cantidad fija o muqataa, idea del vitizano Artobás, lo que mejoraría la recaudación de impuestos al vigilarla los soldados sirios dispersos, alejados de la capital y de las tierras de los baladíes.  Pero esto situó a los sirios en zonas ricas lejos de las fronteras.Aparte estas tropas recibirían estipendio por campaña. Además tras el asesinato del califa al Walid II en 744, ya no se enviaron al- Andalus  gobernadores, eran elegidos por los árabes de la Península, aunque detrás de cada gobernador estaba la sombra de los caudillos de los yunds.


b -En el año 756 se convirtió en el Emirato de Córdoba
Con Abd-Al-Rahman I (756-788) Al-Andalus se independiza políticamente del Califa de Bagdad, aunque siguieron manteniendo una dependencia religiosa.  Hasta el 820 el estado era esquelético (Wickham ,2009). Con una base de poder limitada al valle del Guadalquivir, hasta que con Abderraman II (822-852), pudo recaudar más impuestos y tener una clase burocrática, encabezada por el chambelán o hayib, creo Murcia con lealistas, a Mérida y Toledo las ocupó con tropas en un alcázar, Córdoba con su corte empezó a crecer. La cultura empezó a despuntar, con Ziriab poeta y músico, aparece una clase de ulemas malikíes, se tenía buena información del resto del mundo islámico. La población se iba lentamente islamizando, hasta ser mayoría en el siglo X. Es la época de los Mártires de Córdoba. De 880 a 920 hubo una época de disturbios o fitna.-Segunda guerra civil. En este periodo se produce la consolidación del Estado andalusí y el afianzamiento de la autoridad del emir, gracias a la creación de un ejército permanente de mercenarios (eslavos, bereberes, francos,  etc.) y a la recaudación de impuestos. Durante este período se produce una gran islamización de la población y la creación de una sociedad compleja. Esta sociedad tan heterogénea protagonizó frecuentes levantamientos y sublevaciones contra el poder de los emires Omeya.
- En el año 929 en el Califato de Córdoba independiente del Califato Abasí.
En el año 912 accedió al emirato Abd-Al-Rahman III. La desintegración del poder era casi total. El emir sólo controlaba la zona de Córdoba y Sevilla. Los gobernadores de casi todas las marcas (zonas fronterizas) del centro y del norte se autoproclamaban reyes independientes, y una parte muy importante de Andalucía estaba controlada por Omar ben Hafsun, un rebelde muladí. Por si fuera poco, el avance de los reinos cristianos demostraba que eran una auténtica amenaza para Al-Andalus. El nuevo emir, apoyándose en un numeroso ejército de mercenarios dirigido por el general Galib, derrotó a Omar Ben Hafsun, sometió a todos los jefes sublevados, conquistó Ceuta, Melilla y Tánger extendiendo así su zona de influencia por todo el Magreb, y llevó a cabo expediciones de castigo (aceifas o razzias) contra los núcleos cristianos del norte. Abd-Al-Rahman III se autoproclamó califa en 929, rompiendo sus lazos de dependencia religiosa con Bagdad. El Califato de Córdoba (929-1035) constituye el periodo de mayor esplendor económico, político, militar y cultural de Al-Andalus. Córdoba era la mayor ciudad de Occidente y competía en riqueza con Constantinopla. Bajo el mandato de Abd-Al-Rahman III se produce el momento de mayor esplendor económico, cultural y político de Al Andalus. Este apogeo se cimenta sobre una gran prosperidad económica basada en un importante comercio marítimo con África, en el papel de intermediario entre Oriente y Europa, en innovaciones técnicas en la agricultura y artesanía, en una saneada política fiscal y en el cobro de tributos (parias) a los núcleos cristianos del norte. Construyó una ciudad-palacio Medinat Al-Zahra, desde la que gobernó su enorme imperio.Su hijo Al-Hakam II (961-976) mantuvo la prosperidad y protegió a la cultura, la ciencia y el arte.
El califa Hixam II (976-1013) dejó las riendas del Estado a Abu Amir, conocido por los cristianos como Almanzor. Centralizó todo el poder en su residencia de Medinat Al-Zahira y se apoyó en los sectores religiosos más integristas. Llevó a cabo numerosas campañas contra los reinos cristianos del norte (Santiago de Compostela y Barcelona) y en el norte de África. Tras la muerte del visir-general Almanzor (1002) comienza la decadencia económica, política y militar y el avance de los núcleos cristianos norteños (León, Castilla, Navarra, Aragón y Cataluña).
c -Con la disolución del Califato de Córdoba en 1031, el territorio se dividió en reinos de taifas.
La política militarista de Almanzor generó problemas económicos, debido al elevado coste del mantenimiento de un ejército profesional, y problemas de autoridad, pues sólo la figura de Almanzor y las continuas victorias hacían posible el equilibrio entre los clanes de árabes, eslavos y bereberes. Así se demostró cuando a Almanzor lo sucedió su hijo mayor (Abd al-Malik), que fue incapaz de mantener la autoridad. Tras la muerte prematura de este accedió al poder el segundo hijo de Almanzor (Abd al-Rahman “Sanchuelo”), quien se autoproclamó califa. La aristocracia árabe se levantó contra el  poder del nuevo califa, y los otros clanes (eslavos y bereberes) buscaron el apoyo de los reinos cristianos en sus enfrentamientos con los árabes que monopolizaban el poder. Así se iniciaba la ingerencia de los reinos cristianos en la política interna de Al-Andalus. A partir de ese momento los califas se sucedieron, mientras su autoridad iba disminuyendo a manos de la aristocracia. En el año 1031 el Califato de Córdoba quedó fragmentado en pequeños reinos independientes conocidos como reinos taifas o taifas, con menor poder económico y militar, y frecuentemente enfrentados entre sí. Eso favoreció el avance de los reinos cristianos (Reconquista). El distinto grado de poder y riqueza, y las específicas condiciones geográficas y sociales, determinaron la extensión de cada una de las 30 taifas. Así, las taifas de las marcas fronterizas fueron las más extensas y poderosas. Hubo tres tipos de taifas según la procedencia étnica de sus dominadores:• Taifas bereberes: Controlaban la costa meridional entre Barbate y Adra, extendiéndose por el interior hasta ambas vertientes de la serranía de Ronda y Sierra Nevada.• Taifas eslavas: Dominadas por los antiguos oficiales del ejército de Almanzor y sus hijos, que se constituyen en la fachada mediterránea de la Península: de Almería a Tarragona. Su condición de grupo menos coherente que el de los africanos no sólo les impidió crear dinastías estables, sino que los expuso a una desintegración mucho más rápida a favor de los poderes cercanos.• Taifas andalusíes: Incluían a todos los musulmanes, árabes o muladíes. Fueron los reinos más extensos y poderosos, ocupando todo el interior de la Península y la fachada atlántica. Características: • Límites fluctuantes en beneficio de los taifas andalusíes• Frágil situación política: mercenarios sustentando a los dirigentes, militarización del territorio.• Régimen de parias; modo de mantener la paz con los reinos cristianos utilizando sus recursos económicos, pagando un impuesto por la paz. • Florecimiento cultural favorecido por la riqueza, la libertad dogmática y el sentido de emulación.  
La falta de cohesión de Al-Andalus facilitó la progresión cristiana. La amenaza militar y la imposición de parias por parte de los reinos cristianos acentuaron su debilidad política. Tras la conquista de Toledo (1085) por parte de Alfonso VI de Castilla y León, los reinos taifas pidieron ayuda a un poder norteafricano formado por una confederación de tribus bereberes, los almorávides.En el 1086, los almorávides, llamados por el rey taifa de Sevilla, cruzan el Estrecho. Respetaban literalmente el texto coránico, resucitando el ideal de guerra santa o yihâd. Tras derrotar a Alfonso VI en  Sagrajas, someten todo Al-Andalus entre 1090 y 1114, aunque no pudieron recuperar Toledo. Su imperio, que se extendía desde el Tajo hasta los ríos Senegal y Níger se basaba en el sometimiento militar, en las monedas de oro (el dinar) y en el florecimiento de al-Andalus tras la supresión del régimen de parias. Pronto, no obstante, comenzó su debilitamiento:• Estabilizadas las fronteras desaparecen los botines y en consecuencia aumenta la presión fiscal.• Nuevo empuje cristiano (en 1118 cae Zaragoza en manos de Alfonso I el Batallador, rey de Aragón)• Ante la nueva amenaza se construyen fortificaciones con el consiguiente desgaste económico.• Se produce un progresivo deterioro de las relaciones entre hispanomusultanes y bereberes.• Presencia de una nueva corriente islámica en el norte de África, los almohades.
Entre 1144 y 1145 tienen lugar sublevaciones que producirán unas segundas taifas, ante cuya debilidad se verán obligados a solicitar ayuda del nuevo imperio norteafricano, el almohade:Hacia 1140 el poder almorávide se desintegró ante el empuje de un nuevo imperio norteafricano, los almohades.El vacío de poder dejado por los almorávides en la Península Ibérica dio paso a unas segundas taifas (1144-1170). En ese periodo los almohades ya estaban en la Península tratando de controlar Al-Andalus.
-La etapa de los almorávides, los segundos reinos de taifas, la etapa de los almohades y los terceros reinos de taifas.
Hasta 1170, preocupados por extender su acción por el Magreb, no actuarían en Al-Andalus. Tras la victoria sobre los cristianos en Alarcos, la carencia de recursos humanos para asegurar los territorios recobrados les hace mantenerse a la defensiva. En 1195, con la batalla de Alarcos los almohades se hicieron con el control de Al-Andalus.
• Económicamente, Al-Andalus volvió a introducirse en el ámbito comercial musulmán con una nueva moneda, la dobla de oro. Sevilla se convertirá el centro del mercado musulmán occidental. • Socialmente, les faltó apoyo popular, debido a su intolerancia religiosa.• Desde el punto de vista del pensamiento: Aventofail y Averroes y el judío Maimónides.
La derrota de las Navas de Tolosa (1212) dará el golpe de gracia al Estado almohade de Al-Andalus.
A partir de 1212 se iniciaron unas terceras taifas, caracterizadas por la construcción de grandes reinos musulmanes. Sin embargo, en muy pocos años, de 1212 a 1262, los cristianos acabaron con todos los reinos de taifas menos Granada que,  convertido en un reino feudatario de Castilla, permaneció hasta 1492 en que fue conquistado por los RR.CC.
CAMBIOS ECONÓMICOS
Desde el punto de vista socioeconómico, en la cúspide se encontraba la aristocracia formada por árabes y algunas familias de origen visigodo. Constituían una minoría que ostentaba cargos y privilegios y que poseía enormes propiedades territoriales. A continuación estaría lo que podemos llamar “burguesía” (pequeños funcionarios-trabajaban en la casa del príncipe-, artesanos, comerciantes…), después el campesinado y la plebe urbana, formada por elementos de todos los grupos étnicos.
En Al-Ándalus se desarrolló una economía urbana y de mercado. A diferencia del resto de Europa donde predominaba una economía cerrada, ruralizada y con un escaso comercio, los musulmanes desarrollaron una amplia red de ciudades; Córdoba, Sevilla, Toledo, Mérida y Zaragoza, revitalizaron las viejas ciudades de origen romano y crearon otras 30 nuevas.
Distintos funcionarios atendían y supervisaban la ciudad: el mercado el almotacén, el orden público el zalmedina y la justicia el cadí.La principal ciudad fue Córdoba, en el siglo IX tuvo un fuerte crecimiento, llegó a tener 500.000 habitantes en el año 1000.
Los grandes latifundios de origen romano o visigodo siguieron subsistiendo e incluso en algunas zonas surgieron otros nuevos. Se dedicaron fundamentalmente a la producción de cereales y se incorporaron el cultivo del olivo y de la vid. El objetivo era su venta en el mercado urbano. Además desarrollaron una agricultura irrigada muy eficaz introduciendo la naranja, el arroz, el algodón, la caña de azúcar y algunas especies (azafrán).
En las ciudades surgió un potente artesanado. Se desarrolló la artesanía textil (seda, bordados, lino, algodón, etc) para el consumo interno y sobre todo productos de lujo para la exportación a Europa y Oriente. Se desarrollaron así mismo importante talleres de orfebrería, de cueros, taraceas, papel, pergamino, armas...
El comercio interior aprovechaba las viejas calzadas romanas. El comercio exterior se realizaba por rutas marítimas mediterráneas gracias a una potente marina mercante y militar. Los puertos del sur, Almería, Algeciras y Cádiz se convirtieron en una zona de contacto entre Oriente, África y Europa. Allí llegaban productos de lujo orientales y especias, marfil, oro, esclavos y pieles de África y se reexportaban a Europa.
Una parte fundamental del auge de la economía se debió al mantenimiento de una economía monetaria. Los califas centralizaron la emisión de moneda en las cecas y vigilaron con  sumo interés el mantenimiento de la ley de sus monedas: el dinar de oro y el dirhem de plata. La reforma monetaria llevada a cabo por Abd-Al Rahman III fue imitada en toda Europa.
SOCIEDAD
La organización política del Estado musulmán fue ante todo autocrática. El gobierno estaba centralizado en el palacio donde los emires, califas o sultanes ejercían un poder absoluto.
La administración pública estaba en manos de los diwanes o ministerios. Al frente de cada uno estaba un visir y por encima de éstos un primer ministro o hachib. La administración de justicia estaba en manos de los cadíes. Cada provincia o ciudad importante estaba en manos de un gobernador o wadí. El territorio estaba dividido en 21 coras (provincias) a cuyo frente se encontraba el valí (gobernador). Los territorios fronterizos con los cristianos estaban divididos en marcas donde el gobernador tenía poderes militares.
Esta organización se sostenía gracias a los impuestos y a un poderoso ejército.
Todos los ciudadanos pagaban impuestos: los musulmanes la zakat, un especie de limosna obligatoria, y los no musulmanes (mozárabes y judíos) la yizya, un impuesto personal según los bienes que se poseía y que se debía pagar para poder practicar su religión.
Los impuestos extraordinarios también eran frecuentes y se establecían según las necesidades del Estado. Entre esas necesidades se encontraba un ejército permanente formado con numerosos mercenarios (bereberes, francos, eslavos) a los que había que pagar para asegurar su lealtad, si bien los  mandos se escogían de entre la minoría árabe. El ejército era fundamental para el control de las fronteras y la política de expansión militar.
La sociedad era muy heterogénea desde el punto de vista étnico y religioso, urbana, la más desarrollada y avanzada de Europa.
Desde el punto de vista étnico, ya se ha dicho en otro lugar que los conquistadores musulmanes no constituían un grupo homogéneo y, a pesar de que el Islam predica la igualdad entre los creyentes, dentro de ellos había una importante jerarquía que se traducía en cotas de poder. En lo más alto de esa jerarquía estaban los árabes que por proceder de la tierra del Profeta y ser “musulmanes viejos” ocupaban los altos cargos de la administración y el ejército, además de las tierras más fértiles de Andalucía. En segundo lugar estaban los sirios, que por proceder de la tierra de la dinastía en el poder, los Omeya, también tenían puestos importantes en la administración y el ejército, aunque ya tuvieron que asentarse en Granada. Por debajo de estos dos grupos estaban los egipcios, con cargos de menor relevancia y que se asentaron en la zona de Levante; y en el último escalafón, los bereberes, eran el grupo más numeroso, generalmente apartados de la administración y el ejército, tenían una situación humilde y se les dejó para asentarse las tierras frías y áridas del norte y centro peninsular donde practicaban el pastoreo. Lógicamente, estas diferencias generarían importantes problemas de luchas intestinas.
La mayoría de la población hispanogoda quedó apartada del poder, incluso después de convertirse al Islam (muladíes). Esto provocará numerosas sublevaciones contra el poder de los emires Omeya, la mayoría de la población hispanogoda de la península acabó convirtiéndose al Islam y recibieron el nombre de muladíes.
El respeto de los musulmanes por las otras “religiones del Libro” les llevó a practicar cierta tolerancia religiosa y permitieron la existencia de minorías religiosas de cristianos y judíos; no obstante, esa tolerancia no implicó la ausencia total de conflictos religiosos.
En las ciudades y sobre todo en la zona del Guadalquivir y de Mérida persistieron comunidades cristianas muy numerosas. Mantenían sus iglesias, sus autoridades e incluso sus leyes. A pesar de mantener sus rasgos peculiares sufrieron un gran proceso de aculturación y hablaban en árabe, vestían como los musulmanes y era muy difícil distinguirlos. Recibieron el nombre de mozárabes. Su relación con el poder musulmán no fue estable y pacífica.En las ciudades comerciales existió una importante comunidad judía. Aunque algunos de sus miembros alcanzaron relevancia política o social, en líneas generales permaneció al margen de las luchas por el poder.Además de estos grupos existieron grupos de conversos de diferente origen: esclavos negros sudaneses que una vez liberados se convirtieron al Islam y se asentaron preferentemente en Andalucía, eslavos, antiguos esclavos o mercenarios de origen europeo, que una vez convertidos al Islam llegarán a ocupar puestos importantes dentro de los ejércitos de Al-Andalus.

CULTURA
Los musulmanes tradujeron al árabe todos los autores griegos y romanos y a través de estas traducciones se han conservado hasta nuestros días. Por otra parte, fueron grandes estudiosos en materias como la medicina, matemáticas (álgebra), astronomía..., además de perfeccionar las técnicas agrarias artesanales y comerciales. En cualquier oficio se encuentran multitud de términos árabes (acequia, albañil, azahar, alfombra...).
La arabización, que fue muy rápida (los mozárabes eran precisamente cristianos arabizados), y la islamización, que en torno al siglo XII era ya prácticamente completa, integraron al-Ándalus en el universo moral y científico de la cultura árabe-islámica oriental. La cultura andalusí generó, así, una obra considerable: ciencias, astronomía, geografía, medicina, religión, pensamiento jurídico, poesía (las «moaxajas», los «céjeles», El collar de la paloma, 1027, de Ibn Hazm), música, filosofía (Ibn Bayya, Avempace, 1075-1138; Ibn Tufayl, Aventofail, 1110-1185; Ibn Rusd, Averroes, 1126-1198; Maimónides, filósofo judío, de Córdoba, forzado a adaptarse al islam, y autor en 1190 de Guía de perplejos.
El arte musulmán y conocer sus principales manifestaciones en la Península Ibérica.
El arte islámico tiene una cierta unidad estilística, debido al desplazamiento de los artistas, comerciantes, mecenas y obreros. El empleo de una escritura común en todo el mundo islámico y el desarrollo de la caligrafía refuerzan esta idea de unidad. Concedieron gran importancia a la geometría y a la decoración, que podía ser de tres tipos:
Caligrafía cúfica: mediante versículos del Corán.
   Lacería: mediante líneas entrelazadas formando estrellas o polígonos.
   Ataurique: mediante dibujos vegetales.
En arquitectura, crearon edificios con funciones específicas tales como mezquitas y madrazas, siguiendo el mismo patrón básico, aunque con diferentes formas. Prácticamente no hay arte de la escultura pero las realizaciones de objetos de metal, marfil o cerámica alcanzan con frecuencia una alta perfección técnica. Existe también una pintura y una iluminación en los libros sagrados y profanos.Se empezó a construir como mezquita en el año 785, por Abderramán I, con la apropiación y reutilización de los materiales de la basílica hispanorromana de San Vicente Mártir, que se hallaba en su lugar, por los conquistadores musulmanes. Es un edificio único.La mezquita de Toledo se cristianizó en el siglo XII con el nombre de El Cristo de la Luz.
En 1153, los almohades entran en la península y unifican los reinos de taifas. Su arquitectura se caracteriza por una mayor sobriedad decorativa. En Sevilla ampliaron el Alcázar y edificaron la Gran Mezquita, de la que apenas se conserva más que su antiguo alminar, de planta cúbica, conocido como la Giralda por su figura superior que, a modo de veleta, gira con el viento. Construida en ladrillo, sus muros presentan una minuciosa decoración en forma de rombos que se denomina paño de sekba.
La última fase del arte musulmán es el Arte nazarí. Con la Alhambra.